La Muerte
I
Venir la oigo
y tan deseada de mí,
que pálido y costroso
se me queda el rostro.
La Muerte
I
Venir la oigo
y tan deseada de mí,
que pálido y costroso
se me queda el rostro.
En esta austera Castilla
donde los faroles hablan Seguir leyendo «Soledades»