El abanico

EL ABANICO

                                                                                                                 (soneto)

Ligeras, suaves y cálidas plumas

de las bellas aves del edén mítico,

ingrávidas y de un  color magnífico.

Haz de rayos de luna que perfumas

 

su linda faz divina, no presumas,

porque tu delicado tul artístico,

roza su noble corazón romántico

en tu tenue aleteo, pues las brumas

 

de mi amor vuelan para enamorarla,

y nuestras almas la eternidad mece.

Desean tus adornos hechizarla,

 

libre ella, de mis besos se abastece,

donde las mariposas al mirarla

juegan y la primavera florece.

 

El Abanico(c) Antonio Portillo Casado

 

CEDRO

Un embrujo de luna.

​Un  embrujo  de  luna.

(A Pilar)

Olas  de  noche  profunda,

sus  cabellos.

Dulce  miel  de  la mañana,

sus  ojos.

Delicada  seda de Oriente,

su piel.

Frescos  pétalos  de  rosa,

sus  labios.

Tierna  yedra  primaveral,

sus  manos.

Armonía  natural,

su cuerpo.

Encantador perfume,

su fragancia.

Toda  ella,  un  embrujo  de  luna.

Mi estrella, mi reina,

¡como  tú, ninguna!

 

Un embrujo de luna(c) Antonio Portillo Casado

(De mi poemario Singladuras 1ª ed. nov. 2016 – 2ª ed. mayo 2017))

CEDRO

Ferviente marinero

FERVIENTE MARINERO

Que tú volvieras, esperaba.

Esperaba sentado sólo en la orilla del mar.

Sacudía mi cabello el oleaje y el aire.

Como fieras, las olas venían y la inmensa mar me llamaba.

En lo bello las olas me sumergían.

Se desnudaban lentamente las blancas olas

y al contactar conmigo sonreían.

Toda mi mente se despejaba al acariciarme ellas todo mi cuerpo.

Se entrelazaban y extasiaban mis sentidos.

Cuando me enamoré de las olas y me hicieron olvidarte,

me hice un ferviente marinero

para, por siempre, estar en la libre mar.

 

FERVIENTE MARINERO(c) Antonio Portillo Casado

(Poema del Poemario “Amanece copo a copo a copo”)

CEDRO

Leo tus nocturnos versos

LEO TUS NOCTURNOS VERSOS.

Blanca oliva

de todas mis noches.

Sol de plata,

sultana moruna,

estrella maquillada

por la arena de las dunas.

Esplendorosa laguna de diamantes

en el celeste infinito.

Reina enamorada del mundo,

dueña de todas las almas.

¡Oh blanca pluma poeta

de vuelo comedido y elegante!,

leo tus nocturnos versos,

intensos y apasionados como el mar;

misteriosos como la sima azul;

divinos como la montaña que despierta;

ciertos como el bosque pensativo;

mágicos como el perfume de la oscuridad;

enamorados como las miradas de dos rojas rosas.

Tus versos leo,

alborada nocturna,

alborozo de mi interior,

mariposa ondulante.

Son tus versos, los que mi libro encarnado

declamó entre las aguas de los vientos del Sur.

¡Oh diva de plata!,

dorada por el día;

y en la noche, de novia,

con velo de encaje caminas conmigo

hacia el dulce remanso celeste.

LEO TUS NOCTURNOS VERSOS(c) Antonio Portillo Casado

CEDRO

Llama de amor

LLAMA DE AMOR.

En este verde…
Reluces, llama
de amor intensa.
¿Andas o esperas?

Te aguardo quieta,
viento de abril.

Brillas cual luz
en la esperanza,
mi poesía.

Ámame, flujo
de la libertad
que me apasiona…

 

LLAMA DE AMOR(c) Antonio Portillo Casado

CEDRO

 

 

Mis lágrimas

MIS LÁGRIMAS

 

Llorando va el marinero,

llorando en el mar.

Yo le pregunto:

«¿qué hace un marinero

llorando en la alegre mar?»

Él me responde angustiado:

«¿qué son las aguas del mar

sino lágrimas de enamorados

que distantes están?»

Ello me hizo pensar

en los llantos que por ti derramé.

Mis llantos, mis lágrimas,

que hicieron del mar lo que es.

                                                                                                          (Poema del poemario Singladuras)

MIS LÁGRIMAS(c) Antonio Portillo Casado

CEDRO

 

Mi Diosa

MI DIOSA.

Amanece ahora…
Buenos días, mi rey,
me musita la luna.
Buenas noches, mi diosa,
le canta mi corazón
entre olivos y jaras,
entre encinas y retamas.

MI DIOSA(c) Antonio Portillo Casado

CEDRO