Triste

TRISTE

Aún no llueve,

el rosal sangra triste.

Y nadie llora.

 

TRISTE(c) Antonio Portillo Casado

CEDRO

El abanico

EL ABANICO

                                                                                                                 (soneto)

Ligeras, suaves y cálidas plumas

de las bellas aves del edén mítico,

ingrávidas y de un  color magnífico.

Haz de rayos de luna que perfumas

 

su linda faz divina, no presumas,

porque tu delicado tul artístico,

roza su noble corazón romántico

en tu tenue aleteo, pues las brumas

 

de mi amor vuelan para enamorarla,

y nuestras almas la eternidad mece.

Desean tus adornos hechizarla,

 

libre ella, de mis besos se abastece,

donde las mariposas al mirarla

juegan y la primavera florece.

 

El Abanico(c) Antonio Portillo Casado

 

CEDRO

Un embrujo de luna.

​Un  embrujo  de  luna.

(A Pilar)

Olas  de  noche  profunda,

sus  cabellos.

Dulce  miel  de  la mañana,

sus  ojos.

Delicada  seda de Oriente,

su piel.

Frescos  pétalos  de  rosa,

sus  labios.

Tierna  yedra  primaveral,

sus  manos.

Armonía  natural,

su cuerpo.

Encantador perfume,

su fragancia.

Toda  ella,  un  embrujo  de  luna.

Mi estrella, mi reina,

¡como  tú, ninguna!

 

Un embrujo de luna(c) Antonio Portillo Casado

(De mi poemario Singladuras 1ª ed. nov. 2016 – 2ª ed. mayo 2017))

CEDRO

España y Catalunya

ESPAÑA Y CATALUNYA

El Sol alumbra.

Un lunar de su seda

quiere apagarlo.

 

La peca luce,

la madre estrella brilla,

ambas conviven.

 

ESPAÑA Y CATALUNYA(c) Antonio Portillo Casado

CEDRO

 

Mi poemario Singlaguras en la Feria del Libro de Palencia

El otoño se acercó ayer a la Feria del Libro de Palencia en el marco de las fiestas de San Antolín con un aire fresco y una luz que invitaban a pasear y a pasarse por las casetas donde los libros reinaban. Estuve charlando con los lectores y firmando mis poemarios SINGLADURAS y AMANECE COPO A COPO en la caseta de la Asociación de Escritores de Madrid, en un ambiente cálido en el que los palentinos se interesaron y adquirieron mis poemarios.

Ferviente marinero

FERVIENTE MARINERO

Que tú volvieras, esperaba.

Esperaba sentado sólo en la orilla del mar.

Sacudía mi cabello el oleaje y el aire.

Como fieras, las olas venían y la inmensa mar me llamaba.

En lo bello las olas me sumergían.

Se desnudaban lentamente las blancas olas

y al contactar conmigo sonreían.

Toda mi mente se despejaba al acariciarme ellas todo mi cuerpo.

Se entrelazaban y extasiaban mis sentidos.

Cuando me enamoré de las olas y me hicieron olvidarte,

me hice un ferviente marinero

para, por siempre, estar en la libre mar.

 

FERVIENTE MARINERO(c) Antonio Portillo Casado

(Poema del Poemario “Amanece copo a copo a copo”)

CEDRO

LAS CAMPANAS

LAS CAMPANAS

Agresivas,

las colmenas de cemento

se reparten

un minúsculo jardín enfermo. Pugnan

por conquistar el cielo como cohetes.

 

Los microbios del cemento

se hieren buscando el oro traidor.

Devoran sádicamente

los papeles asignados

en el decorado del  teatro,

donde actúan y dicen vivir.

 

Las cápsulas humeantes

imperan, avasallan la libertad.

Rugen, su poder masacra todo,

hasta los cementerios, en los que varios

mármoles

ruegan un silencio inexistente.

 

Luz menguante irradia el falso faro,

las campanas

tañen en oro; y las almas,

acuden a blanquear

sus sábanas sucias

en la lavadora terrenal pero celeste.

La mayoría de los papeles

se agrisan, nadie los lee,

y sueñan las ricas

campañas disipando algún humo

amarillo y disonante.

 

El templo ya no congrega,

son tiempos de libertad

y reflexión para que la luz

y la vida, sean libres.

 

LAS CAMPANAS(c) Antonio Portillo Casado

CEDRO