FANTASMAS

Surge una música extraña.

La oscuridad ilumina voces,

y lancea la razón.

Galopan las sombras,

producen una polvareda asfixiante;

a las rocas se les eriza la piel.

No respiran las paredes.

La penumbra asedia.

Las apariciones tristes

nos contemplan buscando respuestas;

dejan sus pisadas en las hojas del latido

que grita de espanto.

Los pétalos de una flor se mustian,

son arrancados por una mano

no pintada en el lienzo del tiempo.

 

¿Son delirios?

¿Miedos adquiridos?

 

Aniquila el alba los fantasmas

que nos incrustaron

en nuestra mente cuando la tierna planta,

verde y frágil,

se abría paso desde la tierra.

Y la verdad amanece.

 

FANTASMAS(c) Antonio Portillo Casado

(Del poemario Vientos del Verso)

 

Quiero ser semilla

Eres una de las hojas verdes
en un árbol plácido.
Respiras sueños azules.
Subsistes cerca del río,
que pliega algas suavemente
y en las orillas hace burbujas.
Eres alma lobulada
con un sentimiento
que esparce la brisa
en el bosque circundante.
Verde estrella en la mano que te sustenta.
En unos días la moda te vestirá de ocres
para tu final.
El abismo aguarda
y mientras te aproximas a su dominio,
te preguntas:
¿Por qué fui hoja y no semilla?

 

QUIERO SER SEMILLA(c) Antonio Portillo Casado

(Del poemario Vientos del Verso)

El viento y el campo

El viento racheado,

una estampida de ánimas arrastra;

empuja los cipreses

que flamean suplicando al azul.

Iza olas en el barro

que descoyuntan alambradas.

Derrota banderas ególatras.

Rompe cristales plácidos,

resquebraja edificios corroyendo sus espadas.

Mas en el campo soberano,

se aquieta el viento.

Modera su ímpetu,

se vuelve brisa.

 

El viento y el campo(c) Antonio Portillo Casado

Jaén

Tu belleza brillará

en mi abismo

siempre, Jaén.

Tierra salpicada de lunares.

 

JAÉN(c) Antonio Portillo Casado

Rayos de Sol en rayos de Luna

Áureos cabellos

en la espuma

de mi mar de plata.

Espadas surcan los rayos de oro.

Bosteza el Sol en el claro azul

de los incendiados días.

El anaranjado disco

el vuelo levanta

tras la argéntea ola.

El cielo enmarcado

muestra la pintura

real y estalla la gota de agua

en el desierto de la sorpresa.

Rayos de Sol en rayos de Luna,

en mi noble cumbre,

pintó la noche moruna.

El vigor se vistió de misterio.

El día fue noche clandestina.

La lucha, ternura.

Sonríe feliz la diosa de la noche,

con sus finas manos de algodón

alborota complaciente mi pelo albo.

La claridad de su luz

me embriaga de amor.

Sus ojos de lapislázuli

colorean mis pupilas.

Sus labios templados

besan mis sienes y cual gotitas

de agua, se deslizan

al manantial donde manan los te quiero.

Los vientos del corazón

lían nuestras hebras nacaradas

en la esencia de la noche,

donde las ninfas entonan

canciones en los velos del alma.

 

RAYOS DE SOL EN RAYOS DE LUNA(c) Antonio Portillo Casado

(Del poemario Vientos del Verso):

https://www.esstudioediciones.com/libros/69/vientos-del-verso.html

Bella Dulcinea

Escucha a ese necesitado

corazón enamorado

que musita, desde su abismo,

tu dulce nombre, entre los musicales

ecos que las bellas ninfas entonan.

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¿Quién, ahora, es testigo de tu alma?

                                                         (A Miguel Hernández)

I

Me gobernaban rebeldías

cuando te cruzaste en mi luz.

Frente a mis ojos un colibrí apareció

incógnito.

Le mostré mis manos desnudas.

Miraba el colibrí.

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