Cruza

CRUZA

Dos tierras iguales.
La línea injusta.
El pie solidario
y rebelde, cruza.

CRUZA(c) Antonio Portillo Casado

CEDRO

UNOS VERSOS ROTOS DE REBELDÍA

UNOS VERSOS ROTOS DE REBELDÍA

Si alguien encuentra

unos versos rotos de rebeldía,

son míos.

Se me escaparon mientras

disertaba sobre el color de la existencia humana.

 

UNOS VERSOS ROTOS DE REBELDÍA(c) Lope Machado y Quevedo

CEDRO

España y Catalunya

ESPAÑA Y CATALUNYA

El Sol alumbra.

Un lunar de su seda

quiere apagarlo.

 

La peca luce,

la madre estrella brilla,

ambas conviven.

 

ESPAÑA Y CATALUNYA(c) Antonio Portillo Casado

CEDRO

 

LAS CAMPANAS

LAS CAMPANAS

Agresivas,

las colmenas de cemento

se reparten

un minúsculo jardín enfermo. Pugnan

por conquistar el cielo como cohetes.

 

Los microbios del cemento

se hieren buscando el oro traidor.

Devoran sádicamente

los papeles asignados

en el decorado del  teatro,

donde actúan y dicen vivir.

 

Las cápsulas humeantes

imperan, avasallan la libertad.

Rugen, su poder masacra todo,

hasta los cementerios, en los que varios

mármoles

ruegan un silencio inexistente.

 

Luz menguante irradia el falso faro,

las campanas

tañen en oro; y las almas,

acuden a blanquear

sus sábanas sucias

en la lavadora terrenal pero celeste.

La mayoría de los papeles

se agrisan, nadie los lee,

y sueñan las ricas

campañas disipando algún humo

amarillo y disonante.

 

El templo ya no congrega,

son tiempos de libertad

y reflexión para que la luz

y la vida, sean libres.

 

LAS CAMPANAS(c) Antonio Portillo Casado

CEDRO

Porque la Poesia es la verdad

PORQUE LA POESÍA ES LA VERDAD.

Que no os dé miedo

que vuestro corazón y vuestra mente

se adentren en la Poesía.

 

A veces, nos da vértigo…

porque nos conoce más de lo que creemos.

La Poesía es nuestro yo profundo.

No puedes engañarla.

Te conoce muy bien.

Antes de que la atisbases, te amaba.

Porque la Poesía es la verdad,

tu verdad, tu alma.

 

PORQUE LA POESÍA ES LA VERDAD(c) Llama Poética

CEDRO

VIAJAMOS

VIAJAMOS

 

Viajamos.

De nuestras baldosas hipotecadas,

nos mueven.

Invadimos aceras, hermosos planos pictóricos

igual que torrentes pluviales.

La monumental y pétrea historia

asaltamos en estampida

como ovejas con pastor omnisciente.

Con vestimentas y calzados verdes,

asolamos la foresta. La acorralamos.

Evitan ese salvaje atropello

alevoso, las rocas libres

aunque los piojos

y pulgas les acechan.

Abordamos las aguas terrenales

cual un invasor ejército de medusas,

y las costas y riberas, son fusiladas

con nuestras huellas inmisericordes.

Ya no vuelan los versos ni las aves

en este ozono

azogado, las voladoras facas aceradas

lo hieren con sus cortes de plata.

Como pelícanos ansiosos, engullimos.

Viajamos.

Nos llevan. Y somos vitales

para su economía.

 

Pródigamente

volvemos, derramando

nuestra grotesca vanidad.

Sermoneamos las hazañas

a la ciudad enferma,

que en nuestra ausencia

parecía sanar.

 

El tiempo reflexiona

y llora amargamente,

comprueba que los bípedos

humanos pasan mas no están,

tienen pero no son…

 

Y el viento me recuerda,

que otras luces paupérrimas

ni siquiera pueden contar

su indigente existencia.

Son luces

que no viajan, son velas

distantes,

llamas de una fogata triste.

A nadie importan.

Por ellos,

imploro al río

cuan lágrima

en los ojos del puente.

 

Viajamos(c) Antonio Portillo Casado

CEDRO

PEÓN ANODINO

PEÓN ANODINO

Peón anodino,

carne de bélicos estofados.

De la cruel batalla,

el horizonte, su línea primera.

El horror y el polvo

se recrean en tus pies,

que piensan, en el porqué de la batalla

en la verdosa pradera.

Abren la tierra, presagiando tu destino de sepultura;

no quiere ella sus honores

ni ahora tragarte.

 

Ingenuo peón, palafrén aguerrido

del despreciable tablero,

en la cruel lid que se libra

ajena a la paz y a tu interés.

Desde la plácida trastienda, las alimañas

de la ambición, del poder,

agitan banderas y soldados

defendiendo sus alhajas.

 

Ciudadano

soldado, alma noble,

amado hijo,

padre honrado,

no están tus enemigos en estos casilleros.

Aniquilan esas bestias la fraternidad

merodeando en el dinero del parqué blanco y negro,

donde no hay lugar para la paz,

donde huyen hasta los muertos.

 

ANODINO PEÓN(c) Antonio Portillo Casado

 CEDRO