Feliz canto

(A Luis Eduardo Aute en su 73 cumpleaños, ¡Felicidades!)

FELIZ CANTO.

Mi alado poeta,

cantor de la belleza,

tu alma, germina.

 (Poema del poemario SINGLADURAS. NOV 2016)

Feliz Canto.pdfCC by-nc-sa 4.0 Antonio Portillo Casado

CEDRO

Mi canto

MI CANTO.

¿Tú te imaginas

libre, ave pensadora?

¡Sal de tu jaula!

 (Poema del poemario SINGLADURAS. NOV 2016)

MI CANTO(c) Antonio Portillo Casado

CEDRO

¡Nuestro Tánatos!

¡Nuestro Tánatos¡

Plúmbeo mar,

con olas de estaño te cubres

y tu mortandad nos descubres.

Gélido mar

sin alegres azules,

sin luces ni sonrisas,

sin veleros ni rumbos,

sin gaviotas ni peces,

sin estrellas ni corales,

sin piedad, corazón y ternura,

sin blanca espuma.

Cómplice mar

que no ríes,

entre tus grises dientes

viles cuchillos portas

con brillos de muerte.

Detestable mar,

Mar Nuestro,

voluntario homicida,

implacable verdugo

que remata

lo que la insolidaria

Europa, mata.

La Ilustrada Europa que no asila

y los Derechos del Hombre, liquida.

Tétrico mar,

Nuestro Mar Muerto,

¡nuestros Tánatos!,

con tus grises olas colmadas de muertos

en nuestra culpable arena,

próspera tierra de Hipnos,

tus mortales aguas depositas

de almas desilusionadas rebosantes,

de almas suplicantes,

de almas que ahora lloran

en nuestra sangrienta arena,

por nuestra ineludible condena.

11-08-2016

 (Poema del poemario SINGLADURAS. NOV 2016)

¡Nuestro Tánatos!(c) Antonio Portillo Casado

CEDRO

Vuestra esperanza

Vuestra esperanza.

Mi mar.

Tu mar.

Mi libertad.

Tu libertad.

Tu luz.

Mi luz.

Tu aire.

Mi aire.

Nuestra vida.

Vuestras vidas.

Nuestro amor.

Vuestros amores.

Nuestra ayuda,

vuestra esperanza.

Nuestra solitaria

y apacible caleta

donde nuestra piel

de agua y Sol se baña,

sea la hermosa y verde puerta

en la que vuestra oportunidad

hacia la vida,

¡corazones hermanos!,

sea cierta.

29-07-2016

 (Poema del poemario SINGLADURAS. NOV 2016)

Vuestra esperanza(c) Antonio Portillo Casado

CEDRO

La Noche Estrellada

                                                                      (A Vincent Van Gogh y su pintura La Noche Estrellada)

Cierra esta pintura… cierra

esta ventana sin sus puertas y postigos,

que la noche estrellada contemplamos

con sus trémulas doce estrellas,

con sus cercos de ámbar maquilladas,

que como alfileres en nuestro interior sentimos.

Ciérrala…

O mejor, ábrela, ábrela sin miedo,

que de sus azulados cabellos la dama misteriosa,

sus hilos finos de grafito nos revele.

Abre esta ventana, ábrela, igual que a la vida

abrimos nuestros ojos al primitivo grito

angustiado de nuestro amanecer primero.

Ábrela y miremos esta diosa misteriosa

de azulado cabello que con sus bucles

ahora la vida maneja.

¿Ves sus  rizos que cruzan el cielo

atravesando la vida que ahora descansa?

¿Ves su azulado y a veces oscuro pelo de luciérnagas

y celestes margaritas encendidas, decorado?

Abre tu mirada a esta noche y a tu alma.

¿Ves esos nocturnos campos meditando en azur

con su misterio que rezuman incógnitas?

¿Ves el quieto camino sin pisadas,

bajo los índigos árboles,

que serpea entre expectantes y añiles lomas?

¿Ves en esas cuasi azuladas moradas

de ojos apagados, la alzada mano

que tocar el cielo anhela?

¿Ves a Vincent como una llamarada verde

alumbrando estos azules sin ser comprendido?

¿Lo ves? ¿Luna, tú lo ves?

Sobrevuela su espíritu expresivo

entre estos hilos de penumbra,

que la reina de las sombras

con sus encendidos adornos,

en mostrarnos se empeña impertérrita.

 (Poema del poemario SINGLADURAS. NOV 2016)

La Noche Estrellada(c) Antonio Portillo Casado

CEDRO

 

Lo esencial

LO ESENCIAL
La vida me ama,
todos buscan la gloria,
busco la vida.
 CEDRO

 

La Honestidad


La Honestidad.

Allá…en la oculta inmensidad cósmica

entre la inicial materia y energía,

sí, allá mora cual sutil lucero

de serena y tenue luz, su sencilla presencia.

Allá…por nuestro olvido,

por nuestra innoble inhumanidad, languidece.

Antes…cuando su impoluta luminosidad

el universo humano ocupaba,

cuando su blanca y pura luz

traspasaba dulcemente nuestro pensamiento…

Cuando nuestros débiles corazones

la conformaban y la autoridad moral

le otorgaban con suave armonía…

Entonces…ella, con su belleza cotidiana

en este imperfecto mundo humano,

cual justa diosa reinaba

por nuestra autoridad en ella depositada.

Entonces..plácidamente la Humanidad

con sus imperfecciones crecía

y del mundo todo, LA PERSONA,

por justicia y empatía,

el centro le correspondía.

Ahora… allá, en el Cosmos,

en sus confines,

nuestra postrera y sincera llamada,

solícita espera

para entregarnos la eterna llamarada

de amor, comprensión y confianza en el SER HUMANO.

Sí, ella pacientemente aguarda que su noble brisa

en nuestra alma haga florecer una sonrisa.

Sí, ella, la HONESTIDAD.

 (Poema del poemario SINGLADURAS. NOV 2016)

LA HONESTIDAD(c) Antonio Portillo Casado

CEDRO