FERVIENTE MARINERO
Que tú volvieras, esperaba.
Esperaba sentado sólo en la orilla del mar.
Sacudía mi cabello el oleaje y el aire.
Como fieras, las olas venían y la inmensa mar me llamaba. Seguir leyendo «Ferviente marinero»
FERVIENTE MARINERO
Que tú volvieras, esperaba.
Esperaba sentado sólo en la orilla del mar.
Sacudía mi cabello el oleaje y el aire.
Como fieras, las olas venían y la inmensa mar me llamaba. Seguir leyendo «Ferviente marinero»
LEO TUS NOCTURNOS VERSOS.
Blanca oliva
de todas mis noches.
Sol de plata,
sultana moruna,
estrella maquillada
por la arena de las dunas. Seguir leyendo «Leo tus nocturnos versos»
En este verde,
reluces, llama
de amor intensa.
¿Marchas o esperas?
Te aguardo quieta,
viento de abril.
Brillas cual luz
en la esperanza,
mi poesía.
Ámame, flujo de la libertad
que me apasiona.
MIS LÁGRIMAS
Llorando va el marinero,
llorando en el mar.
Yo le pregunto:
«¿qué hace un marinero
llorando en la alegre mar?» Seguir leyendo «Mis lágrimas»
En su cetro de dentro.
¡Oh! fresca fragancia deliciosa,
el mar inquieto nos separa
mas mi corazón enamorado
de latir por ti, no cesa, no para.
Mi corazón te lleva dentro,
muy dentro y en su centro.
En su cetro de dentro.
Mis labios no te ven,
mis ojos no te acarician,
mis manos no te besan,
no te saborea mi alma,
bendita y salvadora agua.
Mi corazón late pero besos de amor
no bombea, y su mundo se tambalea.
Pero una fina lluvia
de dulces besos a las estrellas
y a la blanca luna entregaré,
con sabor a naranjas, coco y miel,
para que en las solitarias
y frías noches
cuando el amor imprescindible se hace,
y el hondo suspiro le complace,
los besos míos, cual fresca lluvia,
las encendidas olas de amor
de tu incendio aplaque.
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En tu blanca bahía.
Bajo el dorado amor andaluz,
que con sus enamorados brazos anaranjados
en este sereno despertar nos abraza,
el inmenso azul en nacaradas Seguir leyendo «En tu blanca bahía (a Juan Ramón Jiménez)»
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