PEÓN ANODINO

PEÓN ANODINO

Peón anodino,

carne de bélicos estofados.

De la cruel batalla,

el horizonte, su línea primera.

El horror y el polvo

se recrean en tus pies,

que piensan, en el porqué de la batalla

en la verdosa pradera.

Abren la tierra, presagiando tu destino de sepultura;

no quiere ella sus honores

ni ahora tragarte.

 

Ingenuo peón, palafrén aguerrido

del despreciable tablero,

en la cruel lid que se libra

ajena a la paz y a tu interés.

Desde la plácida trastienda, las alimañas

de la ambición, del poder,

agitan banderas y soldados

defendiendo sus alhajas.

 

Ciudadano

soldado, alma noble,

amado hijo,

padre honrado,

no están tus enemigos en estos casilleros.

Aniquilan esas bestias la fraternidad

merodeando en el dinero del parqué blanco y negro,

donde no hay lugar para la paz,

donde huyen hasta los muertos.

 

ANODINO PEÓN(c) Antonio Portillo Casado

 CEDRO